Anoche carretié hasta las 6 de la mañana, tengo sueño y estoy cansada, pero no quiero dormir. Ha sido un día tan rico, un día en el que verbalicé tantas cosas importantes, tantos procesos, avances, pensamientos y sentimientos que han ocurrido en el último tiempo en mi vida. La lucidez que en estos instantes experimento siento que se la debo a la isla, por supuesto también me la debo a mi misma, a mi constante búsqueda. A ratos parecía que no llegaba a puerto nunca, me ahogaba en monstruos que yo misma creaba y que no me dejaban ver más allá, en realidad ni siquiera era que no me dejaban ver más allá, no me dejaban verme a mi misma con mis virtudes y también con mis defectos, pero aceptándolos, tranquilizándome respecto a ellos, dándome permiso para equivocarme, pero intentando ser mejor al siguiente día, disfrutando quien soy, pasándolo bien conmigo misma, con mi humor, con mi imaginación. Hoy puedo decir que me conozco, que me quiero más que la cresta, que me valoro, que valoro mi entorno, que estoy consciente de mi ser, de mi espiritualidad, de mis necesidades. Estoy contenta porque estoy en conocimiento de las cosas importantes de la vida, del mundo, por eso ahora se me hace más fácil tomar decisiones, adoptar hábitos, disfrutar del presente, también darme cuenta si me estoy alejando de esta lucidez y más rápidamente intentar acercarme. Siento también que mi visión de las cosas es más amplia, eso ha ayudado a mi imaginación, a mi creatividad, a mi inquietud por hacer cosas, generar ideas y proyectos, también esto me ha ayudado a entender mejor las cosas, a ser menos crítica y más entendedora.
Me siento en paz, y es porque hice las pases conmigo misma, éste es el punto de origen para poder a la vez estar disfrutando de la paz que siento al relacionarme con otros y con mi entorno, desde un sentir mucho más tranquilo y pausado. Soy capaz de analizar y analizarme, soy 100% protagonista de mi vida, pero también me tomo el tiempo de ser un poco testigo a ratos para ver qué estoy haciendo bien y en que aspectos puedo mejorar, darme cuenta cuando estoy a punto de equivocarme y decirme: "no, esta vez intenta reaccionar de otra manera, mírate lo que estás pensando, lo que estás diciendo". Estoy feliz, muy feliz y sé que me queda mucho camino por recorrer, que tengo mucho que aprender, que existe la posibilidad de que aparezcan otros monstruos en algún minuto, pero si me pierdo me buscaré incesantemente hasta encontrarme, porque este año he logrado por fin encontrarme y ha sido y está siendo algo maravilloso.
Gracias a la vida, gracias a dios, gracias a todos mis afectos, gracias a la naturaleza que también siempre me otorga una exquisita paz y refugio, me siento bendecida por estar viva!